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May
La clave del éxito para Giacomo Puccini consistía en hacer llorar al público. Se lo confesó a su libretista Luigi Illica por carta, en octubre de 1912: “¿Pero crees que es fácil? Es terriblemente difícil”. El compositor de Lucca buscaba temas para un viejo proyecto, quizá inspirado por Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach: crear un organismo operístico en tres partes que combinase lo trágico, lo sentimental y lo cómico.Más informaciónLeyó a Daudet, a Gorki y a Mirbeau, sin olvidar nunca a Dante. Al final se decantó por la tragedia naturalista La houppelande, de Didier Gold, para Il tabarro. Y…
