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Ene
Lilly Cassirer Neubauer, judía, se vio forzada en 1939 a malvender un cuadro para obtener un visado y abandonar la Alemania nazi al comienzo de la II Guerra Mundial, huyendo de un destino que pudo haber acabado en un campo de concentración. Se trataba de la pintura impresionista Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de 1897, de Camille Pissarro (1830-1903). Tras una serie de transacciones, el cuadro acabó en manos del Museo Thyssen-Bornemisza, que lo viene exponiendo en público desde 1993. Cuando Claude Cassirer, residente en California, nieto y único heredero de Lilly, se enteró en 2000 de…
