10
Mar
Francia articula una ambición pública orientada a impulsar la innovación con un marco laboral y regulatorio de alto rigor. El Estado, las regiones y la Unión Europea proporcionan recursos, mientras que inversores privados añaden capital de riesgo y vías alternativas de financiación. Al mismo tiempo, las compañías deben cumplir obligaciones laborales como contratos, representación colectiva y cotizaciones, junto con normativas sectoriales vinculadas a salud, datos, medio ambiente y competencia. El desafío consiste en sostener el crecimiento y la actividad de I+D sin comprometer la conformidad legal ni la cohesión social interna.Fuentes de financiación público-privadaApoyos públicos nacionales y regionales: los programas…
