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Mar
Rodeada de cascotes, Natalia, jardinera de Kramatorsk, cuida de sus gladiolos y crisantemos, aunque nadie los vaya a contemplar en la ciudad abandonada por la guerra. Rodeado de altos muros de cemento, al fondo de un módulo del centro penitenciario Madrid V de Soto del Real (Madrid), Rubén mima con esmero sus cactus y suculentas. “Como para la jardinera de Ucrania, también para mí, dentro de mi tristeza, las plantas son mi oasis”, dice el interno.Natalia es una de las protagonistas de Historias de una guerra. Rubén, uno de los 190 espectadores de un pase muy especial. En el espectáculo,…
