06
Dic
La torre Garisenda, uno de los símbolos más conocidos de Bolonia, lleva algunas semanas oscilando más de lo normal. La construcción medieval está inclinada, como su homóloga de Pisa, pero el balanceo atípico que han percibido en los últimos registros los técnicos que controlan periódicamente su estabilidad hace temer que pueda derrumbarse, por lo que las autoridades locales han comenzado a construir una barrera de cinco metros de altura alrededor de la torre para proteger a los transeúntes y los edificios cercanos por si caen piedras o para contener los escombros en caso de derrumbe. El alcalde de la ciudad,…
