04
Ene
El Vaticano ha aclarado que las bendiciones, recientemente permitidas, a parejas homosexuales, a los divorciados que se han vuelto a casar, o a las parejas que conviven sin estar casadas, denominadas “parejas en situación irregular” a ojos de la Iglesia no suponen el “visto bueno” a estas formas de vida y no serán “litúrgicas o ritualizadas”. Es decir, el sacerdote que las imparta no deberá utilizar palabras ni ceremoniales formales. Además, tendrán que ser breves y durar “entre 10 y 15 segundos”.El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, ha emitido…
