05
Ene
Calixto Bieito se ha convertido en una marca. Lo decía Manuel Brug, ya en 2006, dentro del capítulo sobre “jóvenes provocadores”, de su libro Opernregisseure heute (Henschel), un catálogo comentado de los principales directores de escena operísticos del momento. El crítico alemán habla de un régisseur con una naturaleza intransigente para representar los abismos que dormitan en los grandes dramas de la literatura operística. De un director con un lenguaje propio para transformar con medios teatrales acontecimientos realistas y violentos que la música eleva a un plano superior.Lo pudimos comprobar, el pasado jueves, 4 de enero, en los dos números…
