17
Nov
El presidente de EE UU, Joe Biden, cerró la cumbre de este miércoles con su homólogo chino, Xi Jinping —la primera entre ambos líderes en un año—, “muy satisfecho”, según la Casa Blanca. Las conversaciones de cuatro horas en una mansión en las afueras de San Francisco habían cumplido los objetivos: Biden se llevaba el plácet chino para restablecer algunas comunicaciones militares ―no todas―, combatir el tráfico de fentanilo y establecer un grupo de trabajo sobre inteligencia artificial en el ámbito de la defensa. Pero, sobre todo, se había conseguido la gran meta: ambos habían acordado proteger la relación bilateral…
