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Nov
Además de Los Beatles y alguna cosa más que ahora no viene al caso, Inglaterra ha hecho dos grandes contribuciones a la civilización: la primera es la noción de “acordamos discrepar” cuando no se consigue un acuerdo (we agree to disagree), la segunda, el bellísimo aserto de Oscar Wilde, tal vez el más inglés de los escritores irlandeses, “los modales han de ir antes que la moral” (manners before morals). Ambas contribuciones son manifestaciones prácticas, tal vez incluso indicadores inequívocos, del aprendizaje de la discrepancia. Las ventajas individuales y colectivas de haber realizado ese aprendizaje podrían estar a la misma…
