05
Ene
Algunos de los mejores científicos del mundo se reunieron el pasado 15 de mayo en Barcelona con una idea loca sobre la mesa: estudiar cada especie de ser vivo, célula a célula, para completar un atlas capaz de iluminar la evolución de la vida en la Tierra y el origen de fenómenos como el pensamiento humano y las enfermedades. La idea, aparentemente inabarcable y disparatada, surgió en la cabeza de Arnau Sebé Pedrós, un biólogo nacido hace 37 años en el pueblo leridano de La Fuliola. Estudia células, pero su auténtica pasión es la ornitología. La vive con obsesión. Viaja…
