08
Feb
El ser humano tiene a su servicio al ejército defensivo más leal y eficiente: el sistema inmune, una intrincada red de células, tejidos y órganos que protegen sin descanso al organismo de las amenazas externas. Y si bien son buenos en lo suyo, detectando y aniquilando sin piedad elementos nocivos, no son indefectibles. A veces, fallan. Por ejemplo, identificando como enemigo algo que no lo es, como un cacahuete o el polen de una flor. Cuando eso ocurre, surgen las alergias, que no son más que una reacción anómala del sistema inmune a una sustancia no perjudicial. La comunidad científica…
