Sáb. May 18th, 2024

Pattie Boyd (Taunton, Reino Unido, 79 años) sale del ascensor con un vestido elegante y un pequeño bolso bajo el brazo. Hoy, no acompaña a una estrella porque ella es la estrella. La modelo y fotógrafa es una de las atracciones del BeatleFeast, el evento celebrado en Sevilla desde este jueves hasta mañana que habla de lo humano y lo divino de la vida y obra de The Beatles. Ella es una voz autorizada: fue la pareja de George Harrison y vivió desde dentro el final de la banda. También fue mujer de Eric Clapton.

Pregunta. Algo que no ha trascendido mucho de su vida es que pasó parte de su infancia en Kenia.

Respuesta. No recuerdo mucho de mis años en Kenia. Tendría unos cuatro años cuando llegué allí y estuve hasta los 10 años. Lo que más recuerdo son los animales. Había por todas partes. ¡Me acostumbré a tratar con serpientes! Reino Unido fue un choque para mí. Era muy diferente a África. Era muy sofisticado. Recuerdo que lo que me llamó mucho la atención de Reino Unido eran las luces. Había luces por todas partes. En Kenia no había. Todo se apagaba al irse el sol. Dependíamos del sol para todo. En nuestra casa en Kenia había unas pocas luces.

P. Tenía 17 años cuando se convirtió en modelo. ¿Qué le llevó a dedicarse a ello?

R. No lo tenía en mente. Cuando mis padres se separaron y me mudé a Londres con mi madre, me puse a trabajar de esteticista en un salón de belleza. Una cliente muy dulce me dijo que tendría que probar a ser modelo. En principio, dije no, pero ella insistió: ‘Creo que podría ser bueno para ti. Ven a mi oficina la semana que viene’. Me hizo una sesión fotográfica para una revista para adolescentes. Era muy amable y me facilitó también un agente. Nunca había imaginado tener un agente, pero con 17 años lo tenía y, encima, en Londres. Con un agente pronto tenía ya mi portafolio listo para darme a conocer en Londres.

P. ¿Cómo recuerda aquel Londres de principios de los sesenta?

R. Era un lugar en el que parecía que todo podía pasar. A los jóvenes se les veía excitados por ser algo. Los chicos hablaban con acentos diferentes a sus padres. Las chicas se vestían muy distinto a sus madres. Había una rebelión, pero era una rebelión silenciosa. Era una rebelión de estética, de moda, cultural. A la ciudad llegaban cada día más artistas: músicos, fotógrafos, pintores, modistas, directores de cine…

P. Con 20 años conoce a The Beatles en 1964 y, especialmente, a George Harrison, que se convirtió en su pareja.

R. Sucedió de forma muy sencilla y graciosa. Había hecho un anuncio para la televisión con Richard Lester, quien iba a trabajar para una película de The Beatles, pero yo no lo sabía. Richard me invitó a hacer un casting y yo fui. Cuando me presenté, me enteré de que el casting era para una película y no para otro anuncio. Le dije: ‘Perdona, no sé actuar. Pensaba que solo era un anuncio’. Me convenció para hacerlo igualmente y, justo, me enteré en ese momento de que era para una película de The Beatles. Dije: ‘¿En serio?’. Desde ese momento me entraron terrores. Lo peor era que tenía que ir vestida de colegiala y yo ya había terminado el colegio. Lo odiaba y más si tenía que conocer a gente tan famosa. Pero, claro, la película era A Hard Day’s Night.

George Harrison se casó en secreto con la modelo Patti Boyd el 21 de enero de 1966. La pareja se dijo el sí quiero en el registro civil de Epsom, y no hubo estridencias ni nada parecido a lo convencional en el 'look' escogido por la novia, que se compró un vestido de tonos rosas y rojos de Mary Quant que combinó con zapatos rojos y un abrigo de piel.
George Harrison se casó en secreto con la modelo Patti Boyd el 21 de enero de 1966. La pareja se dijo el sí quiero en el registro civil de Epsom, y no hubo estridencias ni nada parecido a lo convencional en el ‘look’ escogido por la novia, que se compró un vestido de tonos rosas y rojos de Mary Quant que combinó con zapatos rojos y un abrigo de piel.cordon press

P. En sus memorias cuenta que tenía novio cuando George Harrison aparece en su vida. A ese pobre chico se le presentó un rival imbatible.

R. Así fue. No era una relación tampoco muy consolidada. Llevábamos unas cuantas semanas saliendo. Cuando le dije que actuaría en la película de The Beatles, yo creo que se pensaba que podría pasar. El día que le dije que lo dejábamos y que me había enamorado de George Harrison, él me contestó: ‘¡Increíble! Hubiese apostado todo a que te ibas a enamorar de Paul McCartney” (Risas). Fue una respuesta graciosísima.

P. Lo increíble también es ver que Lennon queda tercero en discordia. No sé cómo se lo hubiese tomado…

R. Cierto (Risas). Bueno, Lennon era muy divertido, pero siempre tenía la sensación de que estaba juzgándote. Era muy observador.

P. ¿Qué fue lo mejor para usted de pertenecer al mundo de The Beatles?

R. Desde el primer momento, me sentí muy afortunada. Formaba parte de la vida de unas personas muy divertidas, muy inteligentes, muy extraordinarias para los tiempos. Realmente era muy fan de todos ellos. Una fan enorme.

P. ¿Algún recuerdo que sobresalga del resto?

R. Muchos. Me gusta recordar aquellas noches que quedábamos en el club. Íbamos a bailar, charlar y beber whisky escocés con Coca Cola. Siempre bebían lo mismo. ¡No cambiaban de bebida! Éramos como una gran familia. Recuerdo aquellos días como si hubiesen pasado con mi familia.

P. Entrevisté a Ringo y me definió a The Beatles como “unos amigos por encima de todo lo demás”.

R. Unos amigos que hicieron una familia.

P. ¿Y qué fue lo peor?

R. Ver cómo empezaron a pelearse. Peleas grandes. George llegaba a casa muy enfadado y decepcionado con el resto. Vivía esas peleas como si fueran un divorcio. Fueron años muy difíciles para George y no mostraba su enfado tanto como pareciese a John y Paul.

P. En el documental Get Back, se ve ese enfado.

R. No he visto aún ese documental.

P. Usted sale brevemente.

R. Eso me dijo un director en Londres, pero no sé si quiero verlo. El final de The Beatles ya fue difícil para mí.

P. ¿Afectó a su relación con Harrison?

R. Fueron días difíciles. George no estaba bien con el grupo ni con la vida y con el tiempo yo no quería creer que pudiera estar mal conmigo. Durante mucho tiempo, me resistí a pensar en la posibilidad de no vivir con él.

P. Apareció Eric Clapton en su vida.

R. Antes de eso, George y yo lo dejamos y me fui a vivir a Estados Unidos con mi hermana durante unos meses. Eric me encontró y me dijo: ‘No me obligues a no verte’. Le hice caso y acabé casada con él.

Eric Clapton y su esposa Pattie Boyd, en Londres, en 1983.
Eric Clapton y su esposa Pattie Boyd, en Londres, en 1983.getty images

P. Clapton fue muy insistente hasta conseguirla, tal y como cuenta en sus memorias.

R. Fue un amor muy intenso. Demasiado. Un amor que casi fue una obsesión. Muy difícil de manejar. También pienso que a lo mejor ya no estaba preparada para vivir con George y esa dificultad ayudó a que Eric consiguiese mi amor.

P. Clapton le compuso Layla. ¿Qué piensa cuando escucha la canción?

R. Me encanta. Me sé toda la letra, los acordes, reconozco esa canción desde lejos. Y reconozco la importancia que tuvo.

P. ¿Echa de menos aquellos años de rock and roll?

R. No. Tengo los recuerdos y con eso basta. Formé parte de la vida de The Beatles, estuve con George. También viví años muy buenos con Eric en nuestra casa de la isla Paradise, en las Bahamas. Era un entorno muy bonito. Todo eso lo veo como algo importante. Pero soy feliz ahora. Soy una persona muy ocupada. Aprecio y disfruto la vida.

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