Mié. Feb 21st, 2024

Se puede mirar hacia otro lado y evitar tomar medidas contra el cambio climático y sus principales causantes —los combustibles fósiles—, pero esta crisis seguirá aquí, agravándose y marcando récords. 2023 se cerró como el año más caluroso en la Tierra desde que arrancan los registros a mediados del siglo XIX (aunque los científicos paleoclimáticos sostienen que hay que retroceder varios milenios para encontrar un planeta tan cálido). El pasado mes volvió a ocurrir: fue el enero más cálido nunca registrado. Y ya son ocho meses consecutivos de récord en los que ocurre lo mismo, según la información difundida este jueves por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, dependiente de la Comisión Europea.

Estos son los datos de la media de las temperaturas en la superficie planetaria. Pero si se cierra más el foco el retrato no cambia mucho: en el conjunto de España, por ejemplo, este enero ha sido también el más cálido de la serie histórica de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que en este caso comienzan en 1961. “Se trató de un mes extremadamente cálido”, ha explicado el miércoles el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, del que depende Aemet.

Para encontrar las razones que están causando estas temperaturas tan cálidas hay que mirar directamente a la cara al cambio climático. Porque sin el calentamiento del planeta provocado por los gases de efecto invernadero que expulsa la economía mundial y que se acumulan en la atmósfera serían prácticamente imposibles estos récords sostenidos en el tiempo. Ni este enero ni 2023 son una excepción, sino que forman parte de una tendencia: los últimos nueve años (2015-2023) son los más cálidos que se han registrado hasta ahora. Y la ciencia ha establecido una relación directa entre ese calentamiento y los gases de efecto invernadero. El principal de ellos es el dióxido de carbono (CO₂), cuya concentración en el aire crece de forma sostenida desde la Revolución Industrial. Los científicos explican que para encontrar una acumulación similar a la actual hay que retroceder entre 800.000 y dos millones de años.

Pero a este calentamiento de fondo generado por el ser humano se le suman otros factores vinculados a la variabilidad del clima planetario, como parece que está ocurriendo con el fenómeno de El Niño. En junio del pasado año arrancó este patrón natural que hace que las temperaturas de la superficie del agua en las áreas tropicales del Pacífico aumenten, lo que acaba teniendo efectos en el clima global. Copernicus indica ahora que El Niño ha comenzado a debilitarse en el Pacífico ecuatorial, aunque “las temperaturas del aire marino en general se mantuvieron en un nivel inusualmente alto”. De hecho, están en niveles récord también. Según los datos de Copernicus, durante los últimos días de enero y los primeros de febrero se han superado los registros históricos de la temperatura del mar en las zonas extrapolares.

“2024 comienza con otro mes récord: no solo es el enero más cálido registrado, sino que también acabamos de experimentar un período de 12 meses de más de 1,5 °C por encima del período de referencia preindustrial”, ha valorado Samantha Burgess, directora adjunta del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. “La rápida reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero es la única manera de detener el aumento de las temperaturas globales”, ha añadido a través de un comunicado.

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El Acuerdo de París, firmado en 2015 y que rige los esfuerzos mundiales contra el cambio climático, establece como objetivo general que el aumento de la temperatura global respecto a la media preindustrial (1850-1900) se quede entre los 1,5 y los dos grados Celsius. La temperatura media mundial de los últimos 12 meses (de febrero de 2023 a enero de 2024) ha estado ya 1,52 grados por encima de esa media preindustrial. Esto no quiere decir que se haya incumplido ya la meta más ambiciosa del Acuerdo de París, para ello se debería superar de forma estable (durante una década de media) la barrera de los 1,5 grados, algo que se espera que ocurra a partir de la próxima década.

Récord también en España

Enero también ha sido un mes de récord en España. Así lo ha explicado el Ministerio para la Transición Ecológica: “Ha sido en conjunto extremadamente cálido, con una temperatura media sobre la España peninsular de 8,4 grados Celsius, valor que queda 2,4 grados por encima de la media de este mes”, tomando como referencia el periodo 1991-2020. “Se ha tratado del mes de enero más cálido desde el comienzo de la serie en 1961, habiendo superado en 0,4 grados a enero de 2016, que era hasta ahora el más cálido de la serie”, añadió este departamento.

Respecto a las precipitaciones, los datos de Aemet apuntan a que este enero ha sido un mes húmedo en el conjunto del país. Sin embargo, la lluvia ha sido muy desigual. Mientras que en el centro peninsular y algunas zonas de Aragón ha sido muy húmedo, ha sido seco “en Cataluña, Murcia, áreas del Levante peninsular, Andalucía, la cornisa cantábrica, Navarra y norte de Galicia”. Lo que en algunos casos, como Cataluña y varias áreas de Andalucía, agrava más la situación sequía que se arrastra desde hace meses.

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