Dom. May 19th, 2024

Una joven de unos 30 años se acercaba sigilosa esta semana al estand en la feria Art Basel Hong Kong (ABHK) de la galería japonesa Waitingroom. Hace algún tiempo la presencia de esta posible compradora de la generación milenial hubiese pasado desapercibida para la galería. Hoy se le identifica de inmediato como a una compradora potencial. “Existe un grupo demográfico increíblemente poderoso y en crecimiento de compradores asiáticos nuevos y más jóvenes”, explica a EL PAÍS Francis Belin, Presidente de Christie’s en Asia Pacífico, principal región de procedencia de los coleccionistas de esa nueva generación en el mercado de las subastas. La presencia de esta renovada camada de coleccionistas es una de las claves que deja la feria de arte contemporáneo más importante de la región Asia-Pacífico y que cierra este sábado tras dar por superado el fantasma de la pandemia.

Galeristas presentes en la feria coinciden en señalar que, desde el inicio de la covid en 2019, los jóvenes coleccionistas asiáticos, hasta ahora solo interesados por las piezas de anticuario, están diversificando sus colecciones para incluir arte contemporáneo. Así lo confirma también Christie’s, que el pasado otoño registró en Hong Kong un 20% más de compradores nuevos y un aumento entre su clientela milenial de casi un 30% en comparación con el otoño de 2022. “Están activos en nuestras subastas en todo el mundo y esperamos que esta demanda crezca”, comenta Belin.

El mismo grupo generacional participa también de otro de los grandes cambios en el mercado: el incremento de las ventas online. La confianza en estas ventas resurgió en 2023 hasta alcanzar los 11.800 millones de dólares, un 7% más que en 2022. Su valor representa ya el 18% de la facturación total del mercado, según datos del informe que UBS elabora para Art Basel. La misma tendencia se observa en las casas de subastas, donde los jóvenes coleccionistas se animan a pujar en línea a través de plataformas como Christie’s Live.

Tres jóvenes interesados por el arte visitan la galería japonesa Nanzuka.
Tres jóvenes interesados por el arte visitan la galería japonesa Nanzuka. Cortesía de Art Basel

La tendencia podría explicar, además, la menor asistencia de público coleccionista a las ferias: si antes de la pandemia estaban presentes en una media de cinco al año, ahora lo están en cuatro, según el informe de USB elaborado a partir de 2.828 entrevistas en 11 mercados en 2023. Es lo que los expertos llaman fair fatigue, el hastío de los coleccionistas a la hora de asistir a las numerosas ferias de arte que se celebran en todo el mundo.

Como un guiño a esa nueva generación de jóvenes compradores podría interpretarse también el fichaje por parte de Christie´s de la estrella de la canción taiwanesa Jay Chou, icono de la generación milenial con 30 millones de discos vendidos, que el pasado otoño se ocupó de la selección de una de sus ventas en Hong Kong. O la aparición de Sophie Ellis-Bextor, renacida estrella del pop gracias a la banda sonora de la película Saltburn, producida por la plataforma de streaming Netflix, en la fiesta de la galería Serpentine en esta edición de ABHK.

El cambio en el perfil de los coleccionistas llega aparejado desde Asia al de su comportamiento en las galerías. “Hemos pasado de una generación de coleccionistas con un pudor que les impedía entrar a consultar el precio de una obra a otra que no solo no teme preguntar, sino que lo hace mucho y se interesa por el universo creativo de los artistas”, cuanta la galerista Sabrina Amrani, afincada en Madrid y presente en la feria desde 2016. “También ha cambiado el gusto de los coleccionistas asiáticos en general. Han pasado de comprar nombres famosos a precios récord a interesarse por artistas emergentes o de mediana carrera y no necesariamente conocidos en la región”, dice. Los precios de plusmarca, en cualquier caso, no han faltado en la feria con ventas como las de una pieza de la japonesa Yayoi Kusama por más de un millón de dólares en el estand de la galería británica Victoria Miro.

Otra tendencia relacionada con lo digital se ha comprobado en Hong Kong esta semana como destinada a la anécdota histórica. La de los NFT, desaparecidos en combate entre las 242 galerías de la feria, se ha confirmado como una fiebre pasajera en estudios como el de UBS, que señala que la proporción del gasto en arte digital en 2023 representó solo el 3% del total de los coleccionistas de alto patrimonio y las obras de arte digitales supusieron el 8% de sus colecciones, frente al 15% en 2022. La disminución de las ventas de estas obras se observa tanto en ferias como en plataformas específicas de NFT, donde sus ventas cayeron a mediados de 2023 a su nivel más bajo desde enero de 2021.

Muy al contrario, el gusto de nuevos y consolidados coleccionistas sigue inclinándose por la pintura, como ha demostrado el casi monocultivo de las galerías presentes en Art Basel Hong Kong, muy por encima de la atención dedicada a la escultura, fotografía o el vídeo. Los informes distribuidos por la propia feria confirman que los coleccionistas destinaron la mayor parte del gasto en 2023 a adquirir pinturas (58%), seguidas de obras sobre papel (13%).

La irrupción de la IA en el arte

El debate sobre la irrupción de la inteligencia artificial en el arte y las copias digitales se ha colado también en la feria gracias a obras como Copy of Copy of Copy of Copy, del artista afincado en Hong Kong Mak2, una llamativa instalación en la galería local De Sarthe, creada específicamente para Art Basel, consistente en dos estands conectados por su techo, y que explora los conceptos de duplicidad y simulación.

Otro debate, el de la descolonización de las instituciones culturales, se ha confirmado como global durante la feria en la charla en la que participaron directores, curadores y fundadores de instituciones de todo el mundo, como la National Gallery de Singapur o el Zeit MOCAA (el Museo de Arte Contemporáneo de África, con sede en Ciudad del Cabo, Sudáfrica). Mayor intensidad, si cabe, ha adquirido la preocupación por la sostenibilidad en numerosas piezas artísticas y en programas como Arte para los océanos, que la organización medioambiental Parley promueve junto a Art Basel para concienciar sobre el cambio climático durante una feria que en 2023 recibió 86.000 visitantes, todos llegados hasta Hong Kong desde distintas partes del mundo y dejando su respectiva huella de carbón.

Entre ellos se encontraba este año Cem A., ponente de una de sus charlas y más conocido como freeze_magazine entre los 170.000 seguidores de su cuenta de Instagram, dedicada a crear memes sobre el mundo del arte. En uno de sus recientes memes, Cem A. parodia una supuesta conversación entre los personajes de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en Titanic. “Estoy mentalmente enferma”, le dice ella. “Yo soy un alcohólico”, replica él. “Abramos una galería”, concluyen ambos.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.

Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por los mejores críticos en nuestro boletín semanal

RECÍBELO

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

_