01
Ene
Alfonso I El Batallador (1104–1134 d.C.) y su mujer, doña Urraca (1109–1126), recibieron en el patio del castillo de Medinaceli (Soria), aposentados sobre la tumba del caudillo andalusí Almanzor, al embajador del sultán de Zaragoza con el fin de humillarlo. En 1367, Ibn al-Jatib, visir y cronista del sultán nazarí Muḥammad V, le pidió al rey de Castilla, Pedro I, que le informase del estado del enterramiento. La respuesta fue “una relación muy cumplida, donde se precisaba que, si bien era aún reconocible y el cipo [monumento] funerario se mantenía enhiesto, la inscripción grabada antaño sobre el mismo ya no…
