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Ene
—¿Pintamos?Basta esta pregunta en el grupo de WhatsApp que el artista Imon Boy comparte con sus amigos para que arranque la acción. Cargado con botes de pintura y rodillos, este joven se dirige cualquier mañana a la localización elegida. Allí charlan, pintan, hacen fotos con la capucha de la sudadera puesta y se van sin ser vistos. A la vuelta, en la tranquilidad de su casa, alejado de la adrenalina, ya solo, este creador se pasa al lienzo, donde refleja con trazos lentos retazos de su vida cotidiana. Solo unos pocos conocen la identidad de este creador que deja su…
