En el año 2024, se alcanzó un importante hito global en la transición hacia energías limpias. De acuerdo con los últimos datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el 92% de la capacidad eléctrica que se agregó a lo largo del año provino de fuentes renovables. Este notable incremento demuestra un progreso sin igual en la adopción de energías limpias, a pesar de la constante inestabilidad geopolítica y de los ajustes en los presupuestos destinados a proyectos de cooperación internacional. Equivalente a la capacidad eléctrica combinada de Brasil y Japón, este desarrollo asegura que la transición energética no solo es factible, sino que está avanzando de manera irrevocable.
En 2024, la transición hacia energías limpias alcanzó un hito significativo a nivel global. Según datos recientes de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el 92% de toda la nueva capacidad eléctrica instalada a lo largo del año provino de fuentes renovables. Este impresionante crecimiento refleja un avance sin precedentes en la adopción de energías limpias, pese a la persistente inestabilidad geopolítica y los recortes presupuestarios en proyectos de cooperación internacional. Con una cifra comparable a la capacidad eléctrica combinada de Brasil y Japón, este avance confirma que la transición energética no solo es posible, sino que se está acelerando de manera irreversible.
El cambio climático sigue siendo uno de los desafíos más urgentes que enfrenta el planeta. Ante esta situación, el desarrollo de fuentes de energía renovable se presenta como una de las soluciones más efectivas y cruciales. En este contexto, el 16º Diálogo de Petersberg sobre el Clima, realizado en Berlín, se centró en los retos y las oportunidades que presenta la crisis climática. Más de 40 ministros y líderes internacionales participaron en la discusión, destacando la necesidad de acelerar la acción para mitigar los efectos del calentamiento global. A pesar de la incertidumbre y las tensiones políticas a nivel mundial, se subrayó la importancia de mantener los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
A pesar de estos progresos, el efecto del cambio climático sigue siendo claro. La Organización Meteorológica Mundial verificó que 2024 fue nuevamente un año con temperaturas récord, registrando un promedio global que superó en 1,5°C los niveles anteriores a la era industrial. Este incremento en la temperatura global provoca consecuencias devastadoras, particularmente para las comunidades más vulnerables, que son las que enfrentan los mayores estragos de eventos climáticos extremos.
Para lograr mantener el calentamiento global dentro del límite de 1,5°C, los países deben revisar sus compromisos climáticos antes de septiembre de 2025. La ONU ha exhortado a las economías mayores del mundo, especialmente a los países pertenecientes al G20, a encabezar las iniciativas para disminuir las emisiones globales en un 60% para el año 2035. Este esfuerzo debe estar basado en principios de equidad y justicia climática, asegurando que los países más pobres y vulnerables no sean dejados atrás.
Para alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C, los países deberán actualizar sus compromisos climáticos antes de septiembre de 2025. La ONU ha instado a las economías más grandes del mundo, particularmente a las naciones del G20, a liderar los esfuerzos para reducir las emisiones globales en un 60% para 2035. Este esfuerzo debe ser guiado por principios de equidad y justicia climática, de manera que no se dejen atrás a los países más pobres y vulnerables.
Uno de los temas clave discutidos durante el Diálogo de Petersberg fue la necesidad de financiar una transición ecológica justa. Para ello, la ONU propone movilizar 1,3 billones de dólares anuales hasta 2035, duplicando los fondos destinados a la adaptación climática, con un objetivo mínimo de 40.000 millones de dólares al año. Además, se hizo un llamado a aumentar las contribuciones al Fondo de Pérdidas y Daños, que busca apoyar a los países más afectados por los impactos del cambio climático.