17
Nov
La estampa resulta clásica: un montañero acompañado de su perro, binomio perfecto para caminar en soledad sin sentirse solo. A veces, no se sabe quién lleva a quién a la montaña. En el caso de Rich Moore, estadounidense jubilado de 71 años y su mascota Finney, una hembra de Jack Russell Terrier de 3 años, el dueño hizo del animal su cómplice para salir al encuentro de su pasión. Y para canalizar la energía desmedida de un animal que solo pedía perseguir ardillas por el bosque lanzando bocados al aire a la caza de cualquier insecto. Puede que esto acabase…
