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Nov
Ningún compositor ha hecho cantar a su propio fantasma con la elocuencia del francés Marc-Antoine Charpentier (1643-1704), en Epitaphium Carpentarii. Un genio que nos dejó unas 550 composiciones, aunque muy pocos rastros biográficos. Y un autor olvidado tras su muerte, cuya música renació a partir de mediados del siglo XX. No por casualidad, la primera vez que apareció en un elepé, en 1953, con uno de sus cuatro Te Deum, se hizo inmensamente popular, al convertir el inicio con trompetas y tambores en la sintonía de las retransmisiones de Eurovisión.Lo cantado por el fantasma de Charpentier en esa especie de…
