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Feb
Cuando estaba acabando la ESO en un programa de diversificación curricular, pensado para que los chavales que no van bien en los estudios puedan graduarse, Denisse Guillem, que ahora tiene 19, pensó hacerse esteticién. Le pareció que “siendo chica” era un camino natural. Antes de rellenar la solicitud, sin embargo, se informó sobre las salidas laborales, le parecieron poco halagüeñas y, aconsejada por sus tutores y su familia, se matriculó en un ciclo medio de Técnico en Mecanizado, una de las familias profesionales de FP donde la presencia de mujeres sigue siendo ínfima. Guillem, a quien siempre le habían atraído…
