Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Aranceles al acero y aluminio: Ebrard lidera las negociaciones

​En marzo de 2025, las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos experimentaron tensiones debido a la inminente aplicación de un 25% de aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México. Estos aranceles, anunciados por el presidente estadounidense Donald Trump, tenían como fecha de inicio el 12 de marzo, lo que causó inquietud en varios sectores económicos de ambas naciones.

Antecedentes de los aranceles

Contexto de los aranceles

Reacción de México

Frente a esta circunstancia, el gobierno mexicano, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, emprendió una serie de diálogos diplomáticos para impedir la aplicación de las tarifas. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabezó las negociaciones con autoridades estadounidenses, subrayando que México adquiere más acero y aluminio de Estados Unidos del que vende, lo cual, desde su punto de vista, hacía injustificable la imposición de los aranceles.

Ebrard enfatizó que una gran parte de las exportaciones de México ya se adhieren a las normas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que debería protegerlas de nuevos aranceles. No obstante, admitió que cerca del 10-12% de las compañías mexicanas tienen problemas para cumplir con los requisitos del T-MEC, lo que las convertiría en susceptibles a las tarifas planteadas.

Diálogos en desarrollo

Las conversaciones se intensificaron en los días previos al plazo fijado para el 12 de marzo. Funcionarios de México se trasladaron a Washington para encontrarse con sus homólogos estadounidenses, en busca de una solución que previniera la aplicación de los aranceles. La Secretaría de Economía comunicó que las exportaciones que cumplen con el T-MEC seguirían exentas del pago de aranceles hasta el 2 de abril, gracias a un acuerdo provisional logrado entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump.

Las negociaciones se intensificaron en los días previos a la fecha límite del 12 de marzo. Funcionarios mexicanos viajaron a Washington para reunirse con sus contrapartes estadounidenses, buscando una solución que evitara la imposición de los aranceles. La Secretaría de Economía informó que las exportaciones que cumplen con el T-MEC continuarían sin el pago de aranceles hasta el 2 de abril, gracias a un acuerdo provisional alcanzado por la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump.

A pesar de estos avances, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, declaró que los aranceles al acero y aluminio entrarían en vigor el 12 de marzo, como estaba previsto, lo que añadió incertidumbre al proceso negociador. ​

La potencial aplicación de aranceles causó inquietud entre los industriales mexicanos, particularmente en el sector siderúrgico. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) instó al gobierno de México a que, si Estados Unidos llegara a imponer los aranceles, adoptara medidas de represalia similares para salvaguardar la industria nacional. ​

La posible imposición de aranceles generó preocupación entre los industriales mexicanos, especialmente en el sector siderúrgico. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) solicitó al gobierno mexicano que, en caso de que Estados Unidos aplicara los aranceles, se implementaran medidas de represalia equivalentes para proteger la industria nacional. ​

Panorama futuro

Perspectivas futuras

La situación reflejó la complejidad de las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos, especialmente en un contexto de políticas proteccionistas y renegociaciones de acuerdos comerciales. La capacidad de ambos gobiernos para llegar a acuerdos que beneficien a sus respectivas economías sería crucial para evitar una escalada en las tensiones comerciales y garantizar la estabilidad económica en la región.

By Laura R Manahan

Relacionados