Dom. May 19th, 2024

El Ministerio de Cultura anunció este viernes que el Premio Nacional de Tauromaquia no se entregará este año y que la administración ha iniciado los trámites para su anulación definitiva. El ministro Ernest Urtasun ya había expresado reiteradamente su oposición a los espectáculos basados en el maltrato animal y, de hecho, el ministerio no había seleccionado a ningún representante de la tauromaquia para las medallas de Bellas Artes. La medida se ha ganado las críticas del sector taurino, PP y Vox, pero también de barones socialistas como Emiliano García-Page. El último ganador fue Julián López, El Juli, el año pasado, coincidiendo con su retirada tras un cuarto de siglo en los ruedos.

No es el primer charco en el que se mete Urtasun, que había generado polémica anteriormente declarando, a su llegada al Ministerio, la cultura como una “forma de combate” contra los discursos de la ultraderecha, o planteando la descolonización de los museos españoles. Y no era una sorpresa: esta oposición a los toros ya estaba impresa en el programa electoral de la formación liderada por Yolanda Díaz y socia del PSOE en el gobierno de Pedro Sánchez. Allí se plantea la derogación de la “protección cultural y patrimonial de la tauromaquia”, la limitación de la asistencia de los menores “en espectáculos crueles con animales” y la “supresión de la financiación pública de los espectáculos taurinos con muerte del animal”.

“La gente cada vez entiende menos que se practique la tortura animal y que se le dediquen premios”, ha explicado Urtasun la mañana de este viernes en el programa Al rojo vivo, a lo que ha suscrito esta tarde, en respuesta a los movimientos de los Gobiernos regionales, que “cada uno es libre de, en lo que son sus competencias, premiar lo que quiera”, aunque la sociedad española prefiera no hacerlo, ha señalado.

“Entendemos que los Premios Nacionales están pensados para dar visibilidad a los sectores culturales que tienen gran apoyo social, y consideramos que en estos tiempos la preocupación por el bienestar animal ha ido en aumento en la sociedad”, explican fuentes ministeriales, que aportan un dato: solo un 1,9% de los españoles asistió a algún espectáculo o festejo taurino entre 2021 y 2022, lo que supuso 5,9 puntos menos respecto a 2019, según la Estadística de asuntos taurinos. “Las próximas actuaciones del ministerio en cuanto a la tauromaquia seguirán en la misma línea”, aseguran las mismas fuentes.

Un banderillero espera durante una corrida de toros en la plaza de toros La Candelaria el 5 de febrero de 2022 en Valdemorillo, Madrid.
Un banderillero espera durante una corrida de toros en la plaza de toros La Candelaria el 5 de febrero de 2022 en Valdemorillo, Madrid.Isabel Infantes (Getty Images)

El departamento de Urtasun se cargó de datos para fundamentar su decisión. Por ejemplo, según una encuesta de la Fundación BBVA de 2022 la valoración del uso de animales en espectáculos taurinos resultó ser del 1,9 entre los españoles. El número de festejos taurinos en España cayó de 3.651 en 2007 a 1.546 en 2022. En algunas regiones, como Canarias o Cataluña, no se celebran corridas; en otras como Galicia, Asturias, Baleares, Melilla, Cantabria o La Rioja son, de manera natural, prácticamente inexistentes.

Malestar y premios paralelos

La noticia, como era de esperar, causó profundo malestar en el sector taurino y algunos gobiernos regionales que salieron en tromba a anunciar su voluntad de crear sus propios premios a la tauromaquia. Al poco de conocerse la noticia el sector taurino mostró su indignación en boca de Vitorino Martín, presidente de la Fundación Toro de Lidia (FTL), que declaró a la agencia Efe que Urtasun, “no está cumpliendo sus obligaciones” como cargo público y lo está ejerciendo de manera discriminatoria contra la tauromaquia “por motivos ideológicos”. La fundación estudiará tomar medidas contra la supresión y entregar el premio de 2024 por su cuenta. “Si no le gustan a él [los toros], es respetable, pero él no está ahí para hacer lo que le gusta, sino para gobernar para todos los españoles”, añadió el ganadero.

La idea de montar unos nuevos premios paralelos surgió simultáneamente en varios lugares, como en la Junta de Extremadura o en Valencia, donde el vicepresidente primero, Vicente Barrera (Vox), que anteriormente fue torero, declaró: “Este es un símbolo de ataque a la libertad de expresión, cuando el papel del Estado debería de ser el de la promoción y protección de la diversidad cultural que caracteriza a nuestro país”.

También al otro lado del espectro ideológico, donde Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y socialista frecuentemente crítico con la línea oficial, anunció en su cuenta de X que iniciaría contactos con el mundo taurino para crear unos premios a la tauromaquia en su comunidad. “Estos premios tienen la ambición también de poder ser coordinados o compartidos con otras autonomías, puesto que pretendemos que tengan alcance nacional e internacional”, tuiteó.

El torero Morante de la Puebla (primero por la derecha) recoge el Premio Nacional de Tauromaquia de 2021 en Zaragoza. Desde la izquierda, el presidente de Aragón, Javier Lambán, los reyes Felipe y Letizia y el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta.
El torero Morante de la Puebla (primero por la derecha) recoge el Premio Nacional de Tauromaquia de 2021 en Zaragoza. Desde la izquierda, el presidente de Aragón, Javier Lambán, los reyes Felipe y Letizia y el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta.Javier Cebollada (EFE)

Por su parte, Mariano de Paco, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, calificó de “lamentable” la eliminación del premio e instó a Urtasun a “centrarse” en los problemas de la cultura, donde hay “muchas asignaturas pendientes”. En el mismo sentido, se expresó Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura del Ayuntamiento de la capital, que además tiró de un manido argumento de autoridad en defensa de la tauromaquia: “Lorca, Picasso, Chaves Nogales o Enrique Tierno Galván hoy estarían muy disgustados con la decisión del Ministerio”.

“Haríamos un flaco favor si no nos adaptásemos a las nuevas realidades de la sociedad. Creo que hemos tomado una decisión que comparte la mayoría de los españoles y que está en consonancia con la Ley de Bienestar Animal. Creo que los que hacen aspavientos son una franca minoría”, contestó Urtasun en el programa Al rojo vivo, en La Sexta. En referencia a las iniciativas de distintos gobiernos autonómicos para crear nuevos galardones, dijo: “Si hay quien cree que el maltrato animal debe ser premiado con dinero público, es libre de hacerlo en el marco de sus competencias”.

Una disciplina artística más

El Premio Nacional de Tauromaquia fue creado en 2011 bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque se otorgó por primera vez en 2013, cuando cayó en manos de Paco Ojeda. De alguna manera, significaba un reconocimiento al toreo como una de las bellas artes, pues los otros premios nacionales se dedican a disciplinas artísticas como el teatro, la narrativa, el cómic o la danza. Tenía una dotación de 30.000 euros, lo que suponía 10.000 más que alguno de los otros galardones, como el de poesía. La legislación vigente considera al toreo como parte del patrimonio cultural, digno de protección y promoción en todo el territorio nacional. El motivo de la supresión del premio por estas fechas responde únicamente a los ritmos propios de los Premios Nacionales y la formación de los jurados, según informa el Ministerio.

“Mi posición es conocida en este tema. La tauromaquia es una gran tradición española, pero, como todo en la vida, las tradiciones evolucionan, ¿no? Lo he dicho muchas veces, yo creo que una gran mayoría de la sociedad no está de acuerdo con el maltrato animal”, había explicitado el ministro Urtasun en una entrevista con este periódico.

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