Vie. May 24th, 2024

Hace poco más de un mes un programa de la televisión pública eligió al neurocientífico Santiago Ramón y Cajal como el mejor español de la historia, por delante del poeta Federico García Lorca, del escritor Miguel de Cervantes y de la reina Isabel la Católica. Sin embargo, apenas el 8% de los españoles considera a Cajal como uno de los tres mejores investigadores de la historia mundial, según un estudio realizado por la Fundación BBVA sobre la cultura científica en 18 países europeos, Estados Unidos, Israel y Turquía. Los encuestados en España mencionan al alemán Albert Einstein (48%), a la francesa Marie Curie (25%), al británico Isaac Newton (22%), al médico hispanoestadounidense Severo Ochoa (11%) y al también británico Charles Darwin (9%) antes que a Cajal y a la bioquímica Margarita Salas (8%).

Los europeos, por el contrario, no dudan a la hora de priorizar a sus grandes referentes nacionales. Al ser cuestionados sobre cuáles han sido los científicos más importantes de la historia, los franceses, por ejemplo, nombran a Louis Pasteur (36%) y Marie Curie (33%); los italianos, a Galileo Galilei (25%); mientras que en Reino Unido aparecen Isaac Newton (33%) y Charles Darwin (19%).

El comisario de la gran exposición sobre Cajal organizada en 2020 en Zaragoza, Alberto J. Schuhmacher, lamentó que “salvo para parte de la comunidad científica, los forofos cajalistas y los estudiosos cajalianos, la figura de don Santiago es desconocida e ignorada, pese a nombrar calles, plazas, centros educativos, hospitales y paradas de cercanías”. La comunidad científica nacional ha denunciado durante décadas el menosprecio a su legado, que desde hace cuatro años se expone en parte en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid. Cajal demostró que el cerebro humano está organizado en células individuales, las neuronas, y ganó por ello el Nobel de Medicina de 1906.

En la encuesta de la Fundación BBVA, realizada a 1.500 personas mayores de 18 años en cada país, hay un consenso en dos grandes referentes: Albert Einstein e Isaac Newton. El primero alcanza el pico en Israel y Alemania (61% en ambos países). A mucha distancia destacan nombres como Marie Curie, Thomas Alva Edison o Nikola Tesla entre los encuestados europeos. Posteriormente, las menciones de científicos nacionales tienen cifras significativas en países como Hungría, con el fisiólogo Albert Szent-Györgyi mencionado por el 32% de los participantes, o Newton (33%), Darwin (19%) y Stephen Hawking (16%) entre los británicos. En Dinamarca, el nobel de Física de 1922, Niels Bohr, se sitúa incluso por delante de Einstein con un 49%.

Conocimiento científico

Se trata de la segunda entrega del análisis de la Fundación. En la primera fase se abordaron aspectos como los valores y la confianza de los ciudadanos respecto a la ciencia y su comunidad, cuyos resultados se presentaron el pasado marzo. En ella, España apareció como el país más optimista de su entorno en los avances científicos. En esta ocasión, el estudio se centra en el nivel de conocimiento científico entre la población. En los resultados, los españoles se sitúan ligeramente por debajo de la media europea en comprensión de conceptos y nociones fundamentales. Sin embargo, no muestran diferencias significativas en comparación con otros países de Europa y Estados Unidos. En España, un 24% de los encuestados muestra un conocimiento bajo o muy bajo, frente al 21% en Europa y EE UU. No hay diferencias significativas entre hombres y mujeres. En cuanto al segmento de nivel alto de conocimiento, apenas alcanza un 14% en España, frente al 19% en Estados Unidos y el 22% de media en Europa.

En un cuestionario de 11 preguntas de verdadero o falso aparecieron algunas básicas como “el Sol gira alrededor de la Tierra”, donde el 76% acertaron al decir que era falsa en el conjunto de Europa y EE UU, 72% en España, 71% en Israel y 52% en Turquía. También arroja resultados favorables el reconocimiento del origen del universo en la gran explosión del Big Bang, con un 75% correcto en Europa, 78% en España, 71% en Estados Unidos, 67% en Turquía y 49% en Israel.

Existe, sin embargo, un mayor desconocimiento sobre cuestiones como la función de los antibióticos, la genética y las causas del cambio climático. En la primera todos los países se colocan debajo del 52%. En torno al 40% de los europeos y de los estadounidenses, el 30% de los israelíes y el 55% de los turcos creen equivocadamente que “los tomates comunes que comemos no tienen genes, mientras que los tomates obtenidos por ingeniería genética sí”; y menos de un tercio en todos los países sabe que el cambio climático no se produce por el agujero en la capa de ozono.

Respecto al proceso de validación del conocimiento científico, la gran mayoría en todas las sociedades entiende que los resultados de una investigación se transforman en conocimiento público o validado por la comunidad científica a través de su publicación en revistas científicas especializadas o su aparición en medios de comunicación generales.

El estudio aporta una visión panorámica sobre la percepción y comprensión de la ciencia en diferentes contextos culturales y destaca la necesidad de promover una educación científica sólida, así como de reconocer y valorar adecuadamente las contribuciones de los científicos a lo largo de la historia. Desde el departamento de estudios sociales y opinión pública de la Fundación, recalcan que es preciso conocer y reconocer a destacados investigadores, hombres y mujeres, que han logrado tener un impacto significativo en el mapa del conocimiento a escala global, así como destacan que “el sistema educativo tiene un papel esencial para conocer a este tipo de figuras”.

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