Vie. May 24th, 2024

El documental Dahomey, sobre el arte africano robado por los países europeos en la era colonial y restituido ahora a sus lugares de origen, se alzó este sábado con el Oso de Oro en la Berlinale. La película, dirigida por la cineasta francosenegalesa Mati Diop, documenta la devolución de 26 obras que fueron sustraídas por Francia en el siglo XIX al reino de Dahomey, en el actual Benín. La directora, de 41 años, sigue el rastro de esos objetos ceremoniales y refleja los debates que su regreso a casa provocó entre una juventud carente de un imaginario propio. Pero si resulta memorable es, sobre todo, por un extraordinario gesto poético: Dahomey está narrada por una de esas estatuas, híbridos de hombre y animal, a través de un monólogo escrito por el autor haitiano Makenzy Orcel. Esa inhabitual decisión artística hace eco a otros títulos del festival que adoptaron el punto de vista de objetos inanimados y especies animales, insinuando que la mirada humana ya no basta para dar cuenta de la complejidad del mundo.

“El momento actual es áspero: o nos deshacemos del pasado o nos responsabilizamos de lo que sucedió, usándolo como base para seguir avanzando. Tienes que elegir. Nosotros hemos elegido: estamos con aquellos que se niegan a aceptar la amnesia como método”, dijo Diop al recoger el premio, mientras se significaba por Palestina y dedicaba el premio “a quienes han abierto camino”. El triunfo de Dahomey fue un final coherente para una edición altamente politizada y salpicada por las polémicas, en la que, además, han sobresalido los documentales por encima de los otros géneros. Dahomey, que Filmin estrenará en España a finales de 2024, era también uno de los pocos títulos que había destacado dentro de una competición olvidable y depresiva.

El jurado oficial, encabezado por la actriz Lupita Nyong’o (y del que formaba parte el cineasta catalán Albert Serra), primera presidenta negra que alcanzaba esa función, quiso ensalzar en su palmarés a las pocas películas que se distinguían por su radicalidad. Entre ellas estaba A Traveler’s Needs, lo nuevo de Hong Sangsoo, que se llevó el Gran Premio del Jurado. El maestro coreano firma una comedia que oscila entre lo lunático y lo absurdo, protagonizada por una profesora de francés que ha inventado un método inefable: ella prescinde de los libros de texto, porque cree que una lengua extranjera se aprende mejor cuando sirve para expresar sentimientos íntimos. Isabelle Huppert brilla deambulando por Seúl como una extraterrestre en esta película menor en la filmografía de su responsable, pero aun así en la gama alta del concurso berlinés.

Hong Sangsoo recibe el Gran Premio del Jurado por 'A Traveler's Needs', de manos del director Albert Serra, miembro del jurado oficial.
Hong Sangsoo recibe el Gran Premio del Jurado por ‘A Traveler’s Needs’, de manos del director Albert Serra, miembro del jurado oficial.FABRIZIO BENSCH (REUTERS)

También vienen de otro planeta, en sentido literal, los protagonistas de L’empire, un peculiar remake oficioso de Star Wars en el norte francés, dirigido por Bruno Dumont. La película, que ganó el premio del jurado, describe un conflicto entre dos fuerzas galácticas que aspiran a controlar la Tierra y ejemplifica otra tendencia vista en esta edición: el cine futurista y distópico que transcurre en un porvenir muy parecido al presente. El mejor director fue Nelson Carlo de los Santos Arias por Pepe, marcianísima biografía de uno de los hipopótamos que formaron parte del zoo de Pablo Escobar, un experimento casi indescriptible en lo formal que también puede leerse como una alegoría de la condición colonial. Sobre el escenario, el director dominicano, de 39 años, llamó a usar la imaginación para oponerse “al eurocentrismo y la americanización imperial”.

Los premios de interpretación, que se entregan sin distinción de género, fueron para Sebastian Stan por A Different Man, en su primera distinción importante tras una carrera sólida pero sin roles estelares (en la categoría de protagonista), y Emily Watson, que interpreta a una madre superiora con formas de mafioso siciliano, a años luz de la mujer a la que encarnaba en Rompiendo las olas, en Small things like these, la película inaugural de esta edición, sobre las víctimas de la orden de la Magdalena en Irlanda (ganó como secundaria).

No contaba con ningún título en la sección oficial, pero el cine español no se fue de vacío del festival. En especial, el dirigido por mujeres. Por ejemplo, The Human Hibernation, de Anna Cornudella, se llevó el premio Fipresci de la crítica internacional. Memorias de un cuerpo que arde, de Antonella Sudasassi, coproducción entre España y Costa Rica que explora la sexualidad de tres mujeres de la tercera edad, ganó el premio principal de la sección Panorama. Reinas, de Klaudia Reynicke, coproducción con Perú, se llevó el Gran Premio de la sección Generation, mientras que el cortometraje Cura sana, de Lucía G. Romero, de 25 años, se llevó el Oso de Cristal que concede el jurado joven del mismo apartado del certamen.

Palmarés de la 74ª Berlinale

Oso de Oro: Dahomey, de Mati Diop.

Gran Premio del Jurado: A Traveler’s Needs, de Hong Sangsoo.

Premio del Jurado: L’empire, de Bruno Dumont.

Oso de Plata a la mejor dirección: Pepe, de Nelson Carlo de los Santos Arias.

Oso de Plata a la mejor interpretación protagonista: Sebastian Stan, por A Different Man.

Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto: Emily Watson, por Small Things Like These.

Oso de Plata al mejor guion: Sterben (Dying), de Matthias Glasner.

Oso de Plata a la contribución artística: Martin Gschlacht por Des Teufels Bad (The Devil’s Bath).

Mejor película de la sección Encounters: Direct Action, de Guillaume Cailleau y Ben Russell.

Mejor documental: No Other Land, de Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham y Rachel Szor.

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